¿Cómo reanudar la actividad física después de las vacaciones? Descubra nuestra guía para poner a la plantilla en movimiento desde septiembre

Las vacaciones han terminado. Los correos se acumulan, el ritmo vuelve a ponerse en marcha y los buenos propósitos deportivos que surgieron junto a la piscina empiezan a esfumarse. Sin embargo, septiembre es uno de los mejores momentos del año para iniciar —o retomar— una dinámica de actividad física en los equipos. La vuelta de vacaciones es una página en blanco: una oportunidad real para consolidar nuevos hábitos, impulsar la energía colectiva y que el deporte en la empresa se convierta en algo natural, no en una obligación.

Esta es una guía completa para ayudar a la plantilla a volver a la actividad física de forma suave y eficaz.

 

¿Por qué la vuelta de septiembre es tan importante para la salud de los equipos?

Tras varias semanas de desconexión, el cuerpo y la mente suelen encontrarse en un punto intermedio: con descanso acumulado, pero no siempre con la preparación necesaria para afrontar la presión de la vuelta. Es precisamente ahí donde el bienestar laboral se vuelve estratégico.

Según la Organización Mundial de la Salud, la inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades no transmisibles y supone cada año un coste de miles de millones de euros para los sistemas sanitarios y para las empresas. Por el contrario, las personas que se mueven con regularidad presentan:

  • Menos absentismo, hasta un 27 % menos según algunos estudios de recursos humanos
  • Mejor concentración y mayor capacidad para gestionar el estrés.
  • Un compromiso más sólido con la empresa

La vuelta de septiembre, con su impulso natural de « nuevo comienzo », es el momento ideal para implantar o relanzar un programa de actividad física en la empresa.

 

Los obstáculos a la vuelta a la actividad: comprender para acompañar mejor

Antes de proponer soluciones, es esencial entender por qué a muchas personas les cuesta retomar la práctica de ejercicio físico de forma regular después de las vacaciones.

La falta de tiempo es la excusa más habitual. Con las reuniones de vuelta, el trabajo acumulado y la vida familiar que retoma su ritmo, encontrar un hueco para hacer deporte puede parecer imposible. Sin embargo, con solo 20 o 30 minutos de actividad pueden obtenerse beneficios medibles.

La pérdida de condición física también actúa como un freno psicológico importante. Después de dos o tres semanas sin entrenar, es fácil subestimar las propias capacidades y posponer la vuelta «hasta que llegue el momento adecuado». Pero ese momento rara vez llega solo.

El aislamiento en el proceso también influye. Una persona que retoma la actividad física por su cuenta, sin apoyo ni estructura, suele abandonarla al cabo de pocas semanas. Y es ahí donde la empresa puede desempeñar un papel importante.

 

5 estrategias específicas para garantizar el éxito en el regreso a la actividad en septiembre

 

1. Apostar por lo colectivo antes que por lo individual

La cohesión de equipo es una de las palancas más potentes para consolidar una práctica deportiva sostenible. Cuando una persona sabe que su equipo cuenta con ella, es menos probable que falte a la sesión.

Proponga retos colectivos: un número de pasos que alcanzar conjuntamente durante el mes de septiembre, un reto de «100 km acumulados» por equipo o sesiones de actividad física en grupo durante la pausa del mediodía. Estos formatos crean vínculos, motivación compartida y transforman la vuelta al deporte en una experiencia común, no en un esfuerzo individual.

 

2. Proponer acompañamiento profesional desde el principio

Retomar la actividad sin un programa adaptado conlleva dos riesgos: la lesión y el desánimo. Un servicio de coaching deportivo empresarial permite adaptar la vuelta a la actividad al nivel de cada persona, asegurar la correcta ejecución de los ejercicios y crear una progresión visible que mantenga la motivación.

En The Corporate Gym, nuestro equipo profesional certificado interviene directamente en las instalaciones de la empresa o a distancia para diseñar programas de vuelta progresivos y adaptados a las necesidades de cada persona, desde quienes tienen hábitos más sedentarios hasta quienes ya cuentan con experiencia deportiva y retoman la actividad tras una pausa.

 

3. Integrar el movimiento en el día a día de la oficina

La lucha contra el sedentarismo en el trabajo no se limita a las sesiones de ejercicio físico. También implica repensar el entorno laboral para que moverse resulte más natural.

  • Reuniones de pie o caminando para puntos breves
  • Pausas activas de 5 minutos entre bloques de concentración: estiramientos, movilidad articular
  • Incentivos para usar las escaleras, ir en bicicleta o caminar hasta el transporte público
  • Espacios de descanso activos, como cintas de caminar bajo el escritorio, zonas de movilidad o salas de descanso con material ligero

Estas microacciones, acumuladas a lo largo del día, suponen un volumen significativo de actividad física y no requieren una organización logística compleja.

 

4. Comunicar de forma positiva e inclusiva

El tono de la comunicación interna sobre el deporte tiene un impacto directo en la implicación de los equipos. Conviene evitar los mensajes culpabilizadores, como « hay que moverse más », y apostar por una comunicación orientada a los beneficios y al disfrute: « Recupere su energía », « Recargue pilas con nosotros », « Empiece septiembre en forma ».

También es importante valorar todos los niveles. Retomar una caminata rápida de 20 minutos merece tanto reconocimiento como volver a correr. El objetivo es crear una cultura del movimiento inclusiva en la que cada persona se sienta legitimada para participar, sea cual sea su relación con el deporte.

 

5. Apoyarse en el bienestar laboral como palanca de gestión

La calidad de vida en el trabajo ya no es un elemento opcional, sino un factor de rendimiento y atractivo empresarial. Las empresas que invierten en el bienestar físico de sus equipos observan una reducción de la rotación, una mejora de su marca empleadora y resultados medibles en cuanto al compromiso.

Integrar la vuelta a la actividad física en septiembre en la estrategia de bienestar laboral envía un mensaje claro a los equipos: su salud importa. También es una oportunidad para destacar la cultura empresarial ante el talento potencial, en un momento en el que las expectativas sobre las condiciones laborales son cada vez más altas.

 

El programa ideal de vuelta a la actividad: ¿cómo se plantea una vuelta deportiva en la empresa?

Una vuelta bien estructurada sigue una lógica progresiva de entre 4 y 6 semanas.

Semanas 1 y 2: Vuelta al movimiento. El objetivo no es el rendimiento, sino la regularidad. Sesiones cortas de entre 20 y 30 minutos centradas en la movilidad, los estiramientos y el cardio suave. La idea es readaptar el cuerpo al movimiento sin forzarlo.

Semanas 3 y 4: Aumento progresivo de la intensidad. Se introduce el trabajo de fuerza y se incrementa la intensidad de forma gradual. Las personas participantes empiezan a notar los primeros efectos positivos: mejor descanso, más energía durante el día y reducción del estrés.

Semanas 5 y 6: Consolidación de hábitos. Las sesiones empiezan a convertirse en rutina. Es el momento de introducir variedad — nuevas disciplinas, retos o dinámicas de equipo — para mantener la motivación a largo plazo.

Nuestros programas de puesta en forma para empresas están diseñados siguiendo esta lógica, con balances regulares para ajustar la propuesta según las valoraciones de los equipos.

 

Deporte y rendimiento: las cifras que pueden convencer a dirección

Si la empresa necesita argumentos para convencer a la dirección de que invierta en un programa deportivo en septiembre, estos son algunos datos clave:

  • Según la RAND Corporation, las empresas que invierten en la salud de sus equipos obtienen un retorno medio de 2,5 € por cada euro invertido.
  • Según una encuesta del Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) de 2024, el 67 % de las personas trabajadoras considera que el acceso a actividades deportivas influye positivamente en su productividad. La práctica regular de actividad física en la empresa reduce en un 32 % el riesgo de sufrir burnout en equipos expuestos a una fuerte carga de trabajo.
  • Una de cada tres personas afirma elegir empresa, en parte, en función de los beneficios de bienestar ofrecidos.

 

The Corporate Gym: su aliado estratégico para una vuelta activa

En The Corporate Gym llevamos años acompañando a empresas que quieren convertir el deporte en una verdadera palanca de rendimiento colectivo. Nuestras soluciones se adaptan a organizaciones de todos los tamaños, sectores y presupuestos.

Para septiembre, proponemos especialmente:

  • Talleres de lanzamiento de la vuelta, de una hora de duración, en formato presencial o a distancia, para motivar a los equipos y sentar las bases de una práctica regular
  • Programas de entrenamiento físico en la empresa personalizados, de 6 a 12 semanas
  • Retos entre equipos con seguimiento y clasificación en tiempo real
  • Coaching individual para las personas que desean un acompañamiento personalizado
The Corporate Gym & Wellbeing - partenaire sport et bien-être en entreprise
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